Agricultura Caza y Pesca Geografía Sociedad

Cerca

Expresión preferente de la proximidad relativa a algo.

 

Es curioso que ninguna de las lenguas “latinas” tenga algo parecido al “cerca” del Castellano, prefiriendo formas como “aprop, inchide, proche, prope, perto, preto, vicino, vicinu…” y que nuestros sabios hayan tenido que exprimir sus cerebros para descubrir que el circo o el círculo son la solución a la proximidad.

 

El lector avieso puede pensar que andan por los cerros de Úbeda al pretender que un circo (expresión de la civis avanzada) haya tenido que ser la materialización de la cercanía, cuando este concepto ha debido de ser coetáneo con los primeros balbuceos de los humanos con el binomio cerca-lejos, pero, –por una vez- creo que aciertan.

 

Aciertan de chufla, aciertan en la función, no en la literalidad, porque la imagen de un circo natural como coso donde acorralar al ganado (ver el Circo de Soaso) se ha trasladado con el tiempo a las plazas de toros y a los rediles para los animales domésticos, aplicándoles el mismo nombre por ser idénticas las funciones desarrolladas.

 

(La discusión sobre el origen del “circus” latino, sobre si procede o no del “ciclos” o de los “kirkos” ó “krikos” griegos, se puede eternizar, porque tampoco el Griego es el origen de rama lingüística alguna, sino que gran parte de su léxico es prestado del sustrato mediterráneo previo)

 

Pero si se quiere comprender esa dinámica hay que retroceder a épocas anteriores a la agricultura y las ciudades, hay que pensar en antepasados cazadores-ganaderos que eran capaces de manejar con eficacia rebaños y masas aún mayores de animales.

 

En lo que al espacio se refiere, las situaciones eran solo dos: O el ganado estaba pastando en las praderas o algunos elementos (machos reproductores, hembras recién paridas o en espera de cubrición, animales heridos, débiles o destinados al sacrificio…) estaban confinados en cercas o “cortas” del suelo (canales excavados que los animales no aciertan a superar) y por lo tanto estaban próximos a los campamentos o abrigos.

 

“Zerr” en Euskera es la raíz que indica ausencia de libertad, cerramiento y el sufijo “ka”, apócope de “kad”, expresa cadencia, repetición, de forma que “zerr ka” es el lugar geométrico configurado por trozos de valla o cerca; un corral, un circo.

 

Parece que para aquéllos antecesores (dinámicos hasta límites difíciles de imaginar), el concepto de cercanía lo marcaban los animales que estaban al alcance de la mano, al lado del campamento.

 

Ya se ha visto con la antítesis “lejos”, que se refería a lo mismo: animales no manejados, “le ez”.

Sobre el autor

Javier Goitia Blanco

Javier Goitia Blanco. Ingeniero Técnico de Obras Públicas. Geógrafo. Máster en Cuaternario.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.