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Linterna

Linterna

Elemento utilizado para alumbrar en la oscuridad.

La técnica ha influido de tal manera en utensilios como las linternas, que las potentes y microscópicas linternas de hoy a base de pilas de litio y diodos luminiscentes, no aportan nada a la búsqueda de los orígenes de este nombre.

Antes de nada hay que decir que “linterna” solo se usa en Gallego, Castellano y Catalán; que todos los demás idiomas “latinos” y muchos de los germánicos, usan la forma “lanterna”, que está acreditada en Covarrubias y que es de la que parten todos los estudiosos para asegurar que es una alteración de la “lampein” griega (antorcha), a través de “lampter” y “lanterna”.

A estos sabios de biblioteca, les inquieta la terminación “ern-erna” que les suena a etrusca, porque no les gusta irse a indicios “no epigráficos” que huelen a prehistoria. “Ern, erna” es un sufijo euskériko que en otros entornos significa “vivo, activo, despierto…” y que en principio no se puede desterrar de la “linterna” aunque tengamos otras vías en estudio.

El caso es que en el tomo de Tecnologías, se proponía que la forma ibérica que partía de “i”, no de “a”, no era del mismo origen, sino que era una variante de “lin-terriña”, es decir, el recipiente del lino, en referencia a las mechas de este textil, que torcidas se introducían en las lámparas para cebarse de aceite y arder con brillo.

Pero el significado de “lanterna”, parece dedicarse más a un aspecto secundario como es el de proteger la llama del viento; ¿sabe el lector de qué se hacían las primitivas lanternas?… Pues de vejiga de cerdo o de intestino curado y tenso de vaca, camello o de otros herbívoros.

Se tensaban estos materiales y se colocaban sobre marcos formando un farol o fanal.

El invento era soberbio para preservar el fuego, pero mitigaba mucho la intensidad luminosa; lo uno por lo otro, pero aquí está la clave, ya que el verbo “lander, landertu”, equivale a rebajar, mitigar, hacer menos brillante la luz, así que “lander ena” hizo probablemente “landerna” y “lanterna”, con lo que no es la antorcha lo esencial ni hay un camino tortuoso desde el mar Jónico hasta el cabo Norte; simplemente la definición de un elemento tecnológico que ayudó a nuestros antepasados a tener luz (menos luz) aunque hubiera viento.

¿Qué es una linterna sino algo que ya nos alumbra incluso  en el fondo del mar?.

En la imagen, farolillos marroquíes que se alumbran con velas tras una piel fina, tensa y –a veces- decorada.

Luego llegó el cristal accesible y nos olvidamos de la eficaz piel hasta que llegaron los plásticos.

Sobre el autor

Javier Goitia Blanco

Javier Goitia Blanco. Ingeniero Técnico de Obras Públicas. Geógrafo. Máster en Cuaternario.

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