Desde época medieval esta ciudad se ha llamado así, aunque hay alguna cita siglos anterior en que se trascribió como Renosa, probablemente por errores de caligrafía.

El Robledal de Todos Feria principios siglo XX.
Hecho curioso de núcleo urbano con muy poco terreno, pero con municipios circundantes con grandes extensiones, el caso es que, con excepción del entorno que consiste en la propia ciudad de Reinosa y los montes que sin ser propiedad se llaman Montes de Reinosa, así como la cercana población de Santiurde de Reinosa, este nombre no se repite en toda la geografía española, siendo lo único encontrado, un lugar en el Cerrato que se llama La Reinosa y una fuente ahí mismo que llaman Fuente de La Reinosa.
Tal escasez es muy rara, especialmente cuando se trata de lugares clave y muy conocidos, por ser paso entre comarcas, puntos de comercio y mercados o tierras de pasto de temporada para el ganado y así como nombres tales que Espinosa, Pinosa, Encinosa, Sabinosa, aparecen por docenas, Reinosa sea más que escaso, inexistente.
El hecho de que las citas del Cerrato estén articuladas y la circunstancia de que en Andalucía se vuelve a encontrar en dos lugares tan dispares como la Sierra de Lijar y en el Parque del Estrecho, un Rancho y una Vereda de La Reginosa, lugares de grandes movimientos ganaderos, estimulan la idea de que la Reinosa de la montaña de Cantabria, también pudiera haber tenido al principio un artículo que se perdió en los largos procesos de consolidación de la lengua nativa a romance al haberse olvidado significados clave de muchas raíces nativas.
Los nombres originales pudieron ser tales que “Larreina”, “Larreinosa” y “Larreginosa”, disociándose después “la”, para quedar definitivamente, La Reina, La Reinosa y La Reginosa.
De esta primera forma, La Reina se encuentra casi cuatrocientas veces en la toponimia, la décima parte de las cuales figuran sin complemento alguno, como La Reina ( muchas más lo hacen con complemento como Talavera de La Reina ó Lavadero de La Reina) y raramente tienen un suceso llamativo o creíble con alguna regente, soliendo ser las historias que se cuentan, fantasiosas, peregrinas o no tienen calado como para que el mero paso de alguien distinguido deje un nombre; su potencial físico suele ser casi siempre de pastizales extensos, importantes o singulares y lo es a partir de “larræ in a”, donde “larræ” es el prado o pastizal, “in” equivale a grande, extenso y “a” es el artículo; La Reina: “El gran pastizal”.
Aunque en euskera existe el apellido “Larreina”, todo junto, en la toponimia española solo se ha conservado en algunos nombres de lugar como Casalarreina, Fuentelarreina, Machinlarreina, Valdelarreina y otros de fonología cercana como Larrina, Larrinaga, Larrinatxu, con parecidos significados.
El caso es que la actual Reinosa, un entorno increíble de pastos de montaña con vegas cruzadas por varios ríos notables, pudo haber sido antes “Larreinosa”, donde al significado explicado, se le puede añadir la desinencia “osa” con el mensaje de absoluta, general, completa, lo cual coincide muy bien con el rol que durante miles de años han cumplido los Montes de Reinosa como lugar de referencia para ganaderías y mercados. Foto de portada.
