Muchos estudiosos han dedicado tiempo a analizar la toponimia española que parece relacionada con la santa emeritense Eulalia. Imagen de portada, Basílica de Santa Eulalia en Mérida.
El tema no es fácil, porque además de los nombres de aldeas, poblaciones y ermitas diversas que pueden encontrarse en los nomenclátores o en los censos y otros registros administrativos, hay infinidad de casos en que las apelaciones lo son a ríos, peñas, montes y otros accidentes, por lo que para conocerlos hay que ir a la cartografía.
Antes de discutir si la Eulalia original es la de Mérida o la de Barcelona y si ese era su verdadero nombre griego, se va a dar un recorrido por las numerosas variedades ortográficas, fonológicas y evolutivas de topónimos que suelen considerarse ligadas a ese nombre: Olaria, Olaja, Ular, Olalia, Eularieta, Eulari, Santaolín, Eulalia, Olalla, Santaeulalia, Santaolalla, Santa Olaria, Santolaria, varias terminadas en olaña, Santa Eularia, Santaolaja, Sanzol, Santa Olalla, Santa Eulalia, Santa Baia, todas ellas apareciendo con distintas frecuencias (ver tabla al final) y con grandes diferencias territoriales, destacando que en Canarias no aparece ninguna de estas formas.
En total se han manejado cerca de 500 nombres de lugar distribuidos por el resto de España, quizás con más densidad en Galicia, llamando la atención aquí, que Baia y Santa Baia son asumidas como Olaia no solo a nivel popular, sino que la Academia -sin otro argumento que su persistencia y abundancia- lo certifica.
Portugal, Francia o Italia no están exentas de nombres parecidos; en Portugal Olaia, Olalhas, Santa Olaia, Santa Eulalia… En Francia, varios lugares llamados Sainte-Eulalie, sin embargo, en Italia, no aparecen localidades y solo se encuentran iglesias con esa advocación.
La tradición refrendada por el martirologio apoya que la verdadera santa es la emeritense del siglo tercero y es su veneración y el movimiento de sus reliquias escapando de las invasiones sarracenas junto a la exaltación de su historia y martirio, lo que provocó la abundante presencia de la veintena de formas o variantes citadas que se encuentran en el territorio.
Este mecanismo de “expansión” se repite en todas las circunstancias en que nombres de lugar compuestos por la partícula “san” ó “santa”[1] más otra parte que recuerda un nombre común, a veces de un santo o santa, pero otras, un absurdo, mecanismo que da por hecho que, durante la cristianización, gran cantidad de lugares se bautizaron con la advocación de estos santos personajes.
Tal fórmula puede responder a un determinado porcentaje de sitios, pero una gran parte de ellos, los más remotos ya se llamaban de forma parecida al santo o santa predicho y lo único que se hizo fue un trabajo de cosmética para perpetuar la hibridación dando prioridad al personaje y olvidando -a menudo- el antiguo significado del lugar, que, imaginemos se llamaba “Olalla”, dotado de la poderosa “aia”[2], que se encuentra en las Peñas, Aia, en la Peña Amaya y en otros mil lugares en que con una u otra grafía, ese nombre anuncia una llamativa peña.
Un caso excepcional se cumple en Santa Eulalia de la Peña en Huesca, con su peña impresionante de contorno circular “ola aia”, peña curva.

Cerca de Jaca, Santa Eulalia es una ladera rocosa sin motivo aparente para que en su nombre se recurriera a la santa mártir. La superficie de esta roca se muestra ranurada con surcos paralelos, lo que en euskera es la trama de un tejido, “eule”, que completado con “aia”, roca, vendría a describir la roca surcada que la formación vegetal no consigue tapar. Mapa y foto ampliada de la zona.

Con frecuencia, Santa Eulalia está relacionada con grandes peñas.

Y hay contradicciones cartográficas como el aparente señalamiento de “huertos” de Santolarieta (plural de “santolaria”), en un tramo en cañón del río Flumen, donde solo hay rocas.

Santa Olaria en la Ribagorza, un entorno con varios cabezos rocosos redondeados y barrancos entre ellos que sirven de veredas.

Santulalia, aldea asturiana al pie de un cantil.

En los límites entre Burgos y La Rioja, montes repoblados, antes áreas de ganadería extensiva, se repiten con forma diferente, Santa Olaya y Santa Eulalia aunque solo los separen un par de millas.

Como se ve en la tabla adjunta al final, un estudio exhaustivo de -casi 500 nombres- exigiría manejar gran cantidad de argumentos, materiales y una visión lingüística y geográfica amplias, pero con lo que aquí se plantea, ya hay material para comenzar con los más destacados.
| Nombre o abreviatura | Frecuencia |
| Olacha | 1 |
| Olaria | 1 |
| Olaja | 1 |
| Santa Ular | 1 |
| Santa Olalia | 1 |
| Santa Eularieta | 1 |
| Santa Eulari | 1 |
| Santaolín | 1 |
| Eulalia (sin santa) | 2 |
| Olalla | 2 |
| Santaeulalia | 2 |
| Santaolalla | 2 |
| Santa Olaria | 3 |
| Santolaria | 4 |
| …olaña[3] | 4 |
| Santa Eularia | 4 |
| Santa Olaja | 6 |
| Sanzol | 7 |
| … Santa Olaya | 8 |
| Santa Olaya | 9 |
| … Santa Olaja | 11 |
| Santolaya | 18 |
| Santa Olalla | 36 |
| Santa Eulalia | 50 |
| … Santa Olalla | 64 |
| … Santa Baia | 106 |
| … Santa Eulalia | 124 |
| Total | 470 |
[1] En un próximo ensayo se planteará la posibilidad de que “san-sam” se refiera a un collado o paso rebajado entre montes y “salta-santa”, a una fractura o fosa.
[2] Aia, aya, axa, aja, allá, aña…
[3] Los puntos suspensivos indican que delante va algún elemento físico como Arroyo, Ermita, etc.

En el caso de Santa Eulalia de Teruel,coincide tal cual.Frente al pueblo tiene a la vista la impresionante mole de la sierra palomera.
No he estado en persona; solo desde Internet. Gracias.